
Madama Butterfly de Puccini repite en el escenario valenciano de la mano de su director musical Lorin Maazel. El murciélago, prevista inicialmente en diciembre, ha sido suspendida por la crisis entre otras razones. El bel canto estará representado con Lucia di Lammermoor de Donizetti en un montaje de Graham Vick, y el repertorio español tendrá su lugar con Una cosa rara, del valenciano Martín y Soler y La vida breve, de Manuel de Falla, que será programada junto a Cavalleria Rusticana de Mascagni, ambas con montaje de Giancarlo del Monaco. La primera incursión del Palau en el repertorio checo será La novia vendida de Smetana y la temporada quedará cerrada con la representación de una de las óperas más populares de todos los tiempos, La Traviatade Giuseppe Verdi. El Palau cuenta con un importante proyecto didáctico que seguirá desarrollándose a lo largo de la temporada.
Sin embargo, la danza esta totalmente olvidada, ya que en toda la temporada 2009-2010, tan sólo se ha programado un espectáculo a cargo del Ballet del Teatro Mariinski, acompañada por la Orquesta del mismo teatro, bajo la dirección de Valery Gergiev. La historia de esta prestigiosa compañía se remonta a mediados del siglo XIX. Actualmente sigue siendo punto de referencia de la danza clásica. Del 9 al 11 de noviembre interpretarán un programa compuesto de tres coreografías: Chopiniana, Schéhérezade y El pájaro de fuego. M.S./E.L.


