Su música, en todo caso, no necesita una defensa de género, dada su alta calidad. La presente obra es buena muestra. Se trata de Concertino, para flauta y piano solistas y acompañamiento de orquesta de cuerda, timbales y arpa.
La presente edición está reducida a piano acompañante, como es usual en las partituras de estudio, además de los dos instrumentos solistas. La reducción tiene la firma de Philippe Bernold y es un buen material musical.


