
Quince serán los conciertos durante los meses de septiembre a junio en sus cuatro sedes habituales: San Sebastián, Bilbao, Vitoria y Pamplona, además de alguna gira extranjera destacada por Francia y Alemania (con Gautier Capuçon) y de las colaboraciones con la ABAO.
Continúan los rusos, tanto compositores como intérpretes, acaparando la atención musical vasca. Así, podremos escuchar a dos de los violinistas más destacados del panorama actual como son Vadim Repin y Julian Rachlin (con el Primero de Shostakóvich), así como al pirotécnico Arcadi Volodos interpretando el manido Concierto para piano nº 1 de Chaikovski.
Beethoven y Dvorák aparecerán también en no pocas ocasiones sobre los atriles vascos y podremos escuchar las sinfonías Cuarta y Novena del primero (con Spinosi y Orozco-Estrada, el titular, a las batutas) o la Sexta y Séptima del checo.
Veremos algo de ballet del incombustible Chaikovski en el mes de febrero, un poco de apertura también gracias a Michel Camilo o Jorge Drexler y compositores e intérpretes autóctonos como Zubiaurre, Eguiguren o Guridi, el maestro Iker Sánchez o Itxaro Mentxaca.


