Una de las ventajas es que cada obra incluye una parte de trompeta en Si bemol y otra en Do, para que el intérprete elija con cuál quiere tocar.
L’Indice Féminin es la más fácil, con una melodía que suena sobre la base de acordes a tempo del piano; Pièce à conviction tiene una dificultad intermedia, con elementos más complejos tanto en la melodía como en el acompañamiento; la más compleja es Concertino Grosso Modo, que ya tiene tres movimientos, cambios de compás y elementos que enriquecen la partitura tanto para el trompetista como el pianista.


